𝑯𝒂𝒚 𝒐𝒇𝒊𝒄𝒊𝒏𝒂𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒏𝒐 𝒆𝒏𝒇𝒆𝒓𝒎𝒂𝒏. 𝑫𝒆𝒔𝒈𝒂𝒔𝒕𝒂𝒏. Y eso es mucho más difícil de ver en un Excel. No aparece como baja. No aparece como queja formal. No aparece como un correo a RRHH con asunto dramático. Aparece de otra forma. En la persona que llega y ya viene cansada. En quien evita la oficina porque sabe que allí no va a poder concentrarse. En el junior que nunca encuentra dónde sentarse con alguien que le explique las cosas. En el equipo que se reúne para todo porque el espacio no permite cruzarse para nada. A eso yo le llamo salud espacial. Una oficina con salud espacial no es la que tiene plantas bonitas, fruta los martes y una frase motivadora en la pared. Es la que reduce fricción inútil. Y ojo, porque no toda fricción es mala. La fricción calculada une. Te cruza. Te obliga a saludar. Te lleva al café donde se decide lo que no sale en acta. Pero la fricción inútil hace otra cosa. Te roba foco. Te roba paciencia. Te roba pertenencia. La cola absurda para coger una sala. El ruido constante que nadie mide. La silla que “todavía sirve”. El puesto provisional que lleva tres años siendo provisional. La mesa compartida donde nadie sabe si molesta o trabaja. Eso no construye cultura. Eso la lima. Y luego nos preguntamos por qué cuesta retener talento. A veces la respuesta no está en otra encuesta de clima. Está en mirar la oficina como se mira una instalación viva: qué duele, qué se repite, qué se evita, qué se apaña, qué nadie dice porque ya se ha acostumbrado. Una oficina sana no es perfecta. Es una oficina que no obliga a la gente a gastar energía en pelearse con el espacio antes de empezar a trabajar. Eso es así. ¿Tu oficina tiene fricción calculada o fricción inútil?
§017
✓ publicado textoEducación práctica · TOFU · estilo RF · dolor 2
Programado
12 jun, 10:30
Publicado
12 jun, 08:38
"fricción inútil"
Hook
𝑯𝒂𝒚 𝒐𝒇𝒊𝒄𝒊𝒏𝒂𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒏𝒐 𝒆𝒏𝒇𝒆𝒓𝒎𝒂𝒏. 𝑫𝒆𝒔𝒈𝒂𝒔𝒕𝒂𝒏.
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